“¡Salvemos los libros!”, pide profesor de una facultad de la Universidad de La Habana

🔴 CUBA|»Final de una biblioteca. ¡Salvemos los libros!», dijo este miércoles Reinaldo Manuel Sánchez Porro, profesor en la Facultad de Filosofía e Historia de la Universidad de la Habana.

«Al término de la reunión departamental se anunció que, tras cerrarse la biblioteca de nuestra Facultad de Filosofía, Historia y Sociología, el que quisiera, podía pasar por su antiguo local a llevarse los ejemplares que estimara».

«Me impresionó la falta de reacción de muchos colegas ante un hecho que no puedo considerar positivo pero hay como un embotamiento ante tantos problemas. Recordé la labor de años de bibliotecarios como María Teresa González del Valle o el incansable Ramoncito organizando junto a otros, para nosotros, todo aquel mundo de cultura universal que ahora desaparecería».

«Se me dijo que la Biblioteca Central se hundiría si recibía más libros y que los que no rescatemos ahora serían entregados para pulpa. Yo salvé algunos libros de mi autoría y otros casi al azar».

«Mañana (jueves) a las 9:00 a.m. se abrirá de nuevo ese salón, ya en lamentable estado de desorden –prefiero no poner las fotos–, así que le pido a mis colegas».

«Por favor, salven cuántos ejemplares puedan, ricas y valiosas ediciones en algunos casos, para sus propias asignaturas, colecciones y formación. El saber no ocupa espacio».

El profesor fue atacado en Facebook por el decano la Facultad de Filosofía, Historia y Sociología de la Universidad de La Habana, Ernel González Mastrapa. «Me ha llamado mucho la atención la forma irresponsable en que el profesor Reinaldo Sánchez Porro ha presentado un trabajo serio realizado por la facultad y la universidad para dar por terminada la existencia de la biblioteca de la facultad. Ni las lindas metáforas, ni los llamados a salvar la cultura tienen aquí espacio».

«Como otras veces una información a media y sin otro fin que sostener sospechas de falta de responsabilidad y sensibilidad se ha utilizado para armar alarmas donde no debió existir. Además, Sánchez Porro estuvo a mi lado todo el tiempo, le expliqué las precauciones con los libros que llevo con entusiasmo a su casa. No hay ninguna pérdida de sensibilidad, la biblioteca después de muchos años de servicio llegó a su final porque no tenía asistencia, como está pasando en todas partes del mundo, incluidas las más importantes de Cuba».

«En algún momento emprenderemos el desarrollo de una biblioteca digital de humanidades como está ocurriendo en todo el mundo y como pretendemos en la modernización de nuestra facultad y universidad. Si la pretensión es descalificar lo que hacemos sin conocer todo el proceso y solo armar en redes algo que se resuelve en la vida real con el trabajo de cada día creo que no lo logrará porque toda la facultad ha estado al tanto de este proceso durante un tiempo prolongado», agregó.

«Evidentemente la intención de Sánchez Porro no es salvar libros, es crear un espectáculo mediático donde él es el salvador de la cultura. Para todos los interesados, antes de juzgar, hay que tener la información. De la biblioteca se sacaron todos los textos que podrían aportar a la Biblioteca Central de la UH y allí están», señaló el decano.



«También se sacaron para el depósito de libros de la facultad todos los textos docentes que se utilizan en la docencia. Que ha quedado muchos ejemplares que ya están en la Biblioteca Central y con la ayuda de los profesores y su proceder cuidadoso entregárselo a los colectivos para que lo utilicen en su trabajo, dado que hay que desinfectarlos porque son muy viejos y/o la humedad y los ácaros han trabajado en ellos. No se le debe entregar a un estudiante ni enviarlo a bibliotecas por su deterioro. Son las tres vías para darle un uso adecuado a los libros».

«Nadie ha pedido que vayan a buscar libros allí, el local está cerrado y solo han entrado profesores de la facultad. Ningún libro ha sido destruido o botado. Al final lo que quede insalvable irá a materia prima porque es lo establecido por la ley siguiendo un protocolo. Eso es todo lo ocurrido y puesto en redes por Sánchez Porro».

El profesor Reinaldo Manuel Sánchez Porro respondió: «Lamento que lo tome así, esto no es personal ni la decisión fue suya En todo momento dije que era un crimen esa dilapidación de años de trabajo. Solo tres profesores acudimos y no odiamos quedarnos de brazos cruzados si el destino final era hacerlos pulpa, le pregunté la hora de mañana para que mis colegas pudieran ir y salvar más libros. Es nuestra responsabilidad impedir que se pierdan tantas donaciones de profesores retirados que confiaron en esa biblioteca para legar su patrimonio bibliográfico, tantas tesis, libros».

También otros cubanos respondieron al decano: «En primera. el Dr. Sánchez Porro es una persona íntegra, incapaz de levantar falsos testimonios de usted no ningún irresponsable. Usted es un falta de respeto. Me da risa Biblioteca Digital. Como la mayoría de los proyectos. Se destruye lo que se tiene en base de un proyecto igual que cuando se gastaron miles de dólares para inseminar las vacas para dar más leche. Y ahora ni vacas ni leche».

Profesora cubana abandona la universidad tras malos tratos y decepción.

🛑 CUBA|Una profesora cubana abandonó sus clases en la Universidad de Matanzas “Camilo Cienfuegos” tras malos tratos y estar decepcionada. Sus alumnos le hicieron una despedida y lamentan la pérdida de una buena maestra, informó este viernes la periodista Yirmara Torres Hernández en Facebook. A continuación comparto el texto íntegro:

Gracias, profe Nory… Ayer César llegó a casa con la triste noticia de que la profe Nori ya no iba a seguir dándole clases. Ya yo lo sabía, pero no es igual cuando llega el momento.

¡Cómo se va a extrañar a la profe Nori en el Departamento de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad de Matanzas! Otra pérdida más, otra de tantas… Otra persona valiosa que se pierde por subvaloraciones, por no saber cuidarla… Otra profesional que se va desencantada de una entidad a la que dedicó su vida.

Noraida Perdomo ha sido profesora de Gramática de varias generaciones de periodistas, primero desde el departamento de Español y luego desde el propio Departamento de Periodismo, donde se le abrieron las puertas cuando quiso hacer el traslado. Nori es tronco de profe de Gramática. Y eso no tiene nada que ver con que sea Doctora en Ciencias, un título que en ella no es un «papel vacío»…

Es de las profes con las que «aprendes o aprendes»… De las que no regalan la nota. Un cinco con Nori en Gramática es casi una hazaña. Pero no es su conocimiento de la Gramática o la Redacción, asignatura esta última que asumió hace unos cursos con el Plan E, lo que la convierten en una profe de excelencia. No. No es eso.

Es su manera de enseñar lo que la hace diferente. Es el cariño con que asume la educación. Son su métodos y la entrega lo que la convierten en una profe inolvidable.

Tuve el privilegio de ser su compañera de año durante varios cursos, en mi caso impartiendo Periodismo Impreso. Nori era la profesora principal de año. Eso es algo así como la guía, o la responsable del Primer Año, que es al que le impartíamos clases nosotras.

Le decía anoche, que si estuve tantos años impartiendo Periodismo Impreso, a pesar de la carga de trabajo adicional que significaba, fue en parte por ella.

Nori me defendió y protegió muchas veces. Echó muchas peleas por mí, que agradezco. Para ser justa, las peleas las echaron ella y otros dentro del departamento (pero esto va de Nori).

Con Nori aprendí mucho de pedagogía. Ella me confirmó en la idea de que la instrucción no tiene que ser aburrida, de que hay que divertirse dentro del aula… de que todo se puede violar y que lo que importa al final es que el estudiante aprenda.

Hicimos muchas cosas juntas: conspiramos para obligar a los estudiantes a leer y a estar informados… Preparamos evaluaciones juntas y una vez cumplimos el sueño de lograr evaluar en un trabajo integrador todas las asignaturas de un semestre de primer año. Y fue maravilloso. Y funcionó, a pesar de los detractores.

Nori fue en ese tiempo un poco la madre de sus alumnos de primer año. Me consta su preocupación constante por cada uno, el amor con que los trataba y cómo protegía a los que tenían algún problema.

Habrá muchos periodistas por ahí que le deberán a ella no haber cejado en el empeño. También fue la conciliadora dentro del departamento. Fue además la asesora en muchos temas de Pedagogía o Metodología en los que nos llevaba ventaja. Con ella todos aprendimos.

Nori tuvo que estudiar para impartir clases a los estudiantes de Periodismo. Se acercó a las técnicas del periodismo, aprendió los géneros, estudió las normas de redacción… Para ella eso formaba parte de respetarse como profesora…

Más de una vez le propusieron a Nori ir a trabajar al periódico Girón, donde hubiera sido muy útil, pero ella amaba mucho a su Universidad, donde ha echado la vida, toda su vida profesional.

El día que Nori me contó su decepción, los maltratos de los que había sido objeto, yo no lo podía creer. Fue hace unos meses ya. Entonces le dije que no sabía cómo ella había aguantado tanto.

Pero aún así Nori pensó primero en sus alumnos de primer año, con los que ya había empezado el semestre. Y a pesar de su dolor, decidió terminar con ellos la asignatura… Entre esos alumnos está mi hijo César.

Cuando empezó la carrera César me dijo que Nori le daba la asignatura más difícil y las clases más bonitas… Me dijo que con Nori era imposible odiar la Gramática.

Ayer los alumnos quisieron hacerle una despedida a Nori. Y dicen que lloró. Yo no estaba, pero creo que también hubiera llorado…

Hay mucho que agradecerle a Noraida Perdomo… mucho. Y duele su partida. Hoy una amiga común me comentaba que no sabía hasta cuándo se iba a seguir perdiendo a la gente buena…

Nuestra amiga tiene razón.

Solo te deseo suerte, Nori.

Lo mejor de tu paso queda en el recuerdo de tus alumnos. Eso no lo puede borrar nadie. Yo solo te digo, gracias.

Fuente y fotos: Yirmara Torres Hernández.