«Es innegable el aumento de la pobreza en Cuba»

El economista Pedro Monreal continúa insistiendo en la necesidad de una discusión pública sobre la pobreza y la desigualdad en Cuba que se encuentra «limitado» y con pocos datos actuales, los últimos oficiales sobre la pobreza son de 1999.

«La última medición de desigualdad oficial publicada en Cuba data de 1999, con un índice de Gini de 0,407 (había sido de 0,22 en 1986). Es decir, hace 24 años que el gobierno cubano no hace público un indicador de desigualdad, a pesar de que es obvio que esta ha aumentado», dijo este domingo Monreal en Twitter tras mencionar la publicación del más reciente informe «Panorama Social de América Latina. Resumen Ejecutivo» de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) de las Naciones Unidas.

Personas sin hogar

Según Monreal, en el informe «Cuba es mencionada solo dos veces porque el gobierno cubano normalmente esquiva reportar estadística social relevante a sus ciudadanos, a CEPAL y a otros».

«Para 2022 se ha estimado en América Latina una tasa de pobreza de 32,1% y una tasa de pobreza extrema de 13,1%, superiores a las anteriores a la pandemia. Cuba no informó datos. En el caso de la desigualdad –medida por el índice de Gini en el que más valor indica más desigualdad– América Latina y el Caribe registraron en 2021 una mediana de 0,452, en un rango entre 0,537 y 0,392. Usualmente se considera que un nivel mayor a 0,40 es desigualdad alta».

Monreal puntualizó que «la última estimación oficial de pobreza –conceptualizada como ‘población urbana en situación de riesgo’– registró 14,7% en 1996 (cifra publicada en 1998). Otras instituciones académicas han producido estimaciones y es innegable el aumento de la pobreza en Cuba».

«El hecho de que las últimas mediciones públicas de pobreza y de desigualdad que sean compatibles con los indicadores reportados por CEPAL se haya hecho hace aproximadamente un cuarto de siglo atrás desentona con la supuesta prioridad política de ambos temas en Cuba. Ciertamente la pobreza y la desigualdad son multifactoriales en sus causas y multidimensionales en sus manifestaciones y, desde hace unos años, Cuba ha participado en un proyecto del PNUD de un índice multidimensional de pobreza (índice Alkire-Foster)».

«Es normal que el interés por mejorar las mediciones socio-económicas incluya la adopción de nuevos indicadores multidimensionales y la utilización de conceptos alternativos, pero no son racionales los ‘saltos’ que ignoran completamente los indicadores establecidos».

«La posibilidad de sostener un debate políticamente efectivo sobre pobreza y desigualdad en Cuba y sus temas afines como la polarización social, es directamente proporcional a la calidad de los datos disponibles públicamente. No es una cuestión técnica».

«La discusión pública sobre pobreza y desigualdad se encuentra limitada en Cuba, restringiéndose el posible aporte de los ciudadanos –no solo de ‘grupos” de especialistas– al diseño de políticas económicas y sociales que pudieran impactar sus vidas».

«¿Es racional aceptar la conjeturada prioridad del combate a la pobreza y la desigualdad en Cuba si oficialmente no se identifican los niveles numéricos de pobreza, de desigualdad y de polarización que serían ‘admisibles’ como metas de política económica en el mediano plazo?», cuestionó.

La amenaza con la nueva Ley de Comunicación comienza su incursión en la vida del cubano

CUBA. Tomado del grupo Madres cubanas desde el perfil Hidalgo-Gato Dayren se lee lo que podría ser la primera amenaza pública que sale en las redes después de unas horas de aprobar por la dictadura cubana la Ley de Comunicación. La historia que leerán es realmente para ponerse a pensar en lo que viene.

Así escribió Hidalgo:

Denuncio, ya que se ha perdido todo sentimiento, es inhumano dejar a una familia sin abordar a un tren…

Hago público nuestro descontento.

Ayer domingo 28 de mayo a las 6:40 pm en la estación de tren La Coubre no nos dejaron abordar porque mi esposo se le perdió el carnet de identidad, tenía carnet de conducir, el cual tiene número de carnet de identidad y según la misma estación de policía de Dragones cuenta como un documento oficial.

Sin ninguna gota de piedad, con la sangre fría, todos los trabajadores estuvieron de acuerdo con dejarnos botados a mi hijo ( de un año y medio), a mi esposo y a mi a esa hora de la noche.

Con pasaje sacado de La Habana para Matanzas.

Foto Tren en la terminal de la Cubre

Es muy triste verse en esa situación y no poder hacer nada, porque según el jefe de turno, él es el dueño de la estación y el que manda…

Apareció un policía además que no nos dejó grabar la escena porque amenazó con encarcelar si grabamos; aplicando la nueva ley de comunicación social.

Añadir que dos personas de la tercera edad se encontraban en la misma situación y tuvieron que abandonar la estación.

Hidalgo con su hijo

Consideramos un atropello a nuestros derechos como ciudadanos lo ocurrido en la tarde noche de ayer.

En la mañana de ese mismo día viajamos desde Matanzas por Ómnibus Nacionales y si nos dejaron abordar.

Mi pregunta es:
¿Por qué ómnibus nacionales sí considera el carnet de conducción como documento oficial y la estación de trenes no?
¿Era necesario dejarnos a esa hora de la noche botados en la Habana?