Identifican a los cuatro cubanos fallecidos en accidente masivo

🛑 CUBA |El Ministerio de Salud Pública (MINSAP) identificó este sábado a los cuatros cubanos fallecidos en un accidente masivo en la tarde de hoy en las inmediaciones de la carretera de Managua, municipio de Arroyo Naranjo, de un ómnibus que viajaba desde el puerto de Batabanó hasta la Terminal de Ómnibus Nacionales de La Habana.

Los fallecidos son Ada Oro Gallego, de 68 años de edad; Liudmila Alfonso Saucedo, de 47 años: y Melisa Elodia Fernández Martínez, de 24 años. Las tres, del Municipio Especial Isla de la Juventud.

Lamentablemente también falleció Alberto Manuel Ramírez Aguilar, de 37 años, del Municipio Arroyo Naranjo, provincia de La Habana.

El MINSAP transmitió las condolencias a familiares y amigos.

Por su parte, de los lesionados permanecen ingresados 45 pacientes. De ellos, 12 se atienden en el Hospital Universitario Clínico Quirúrgico General “Calixto García”. En este centro, tres se encuentran reportados en estado grave y nueve de cuidado.

En el Hospital Pediátrico “Juan Manuel Márquez” son atendidos cuatro pacientes que se encuentran reportados de cuidado.

En el Hospital Docente Clínico Quirúrgico “Miguel Enríquez” permanecen hospitalizados 24 pacientes. De estos, dos se reportan en estado grave y 22 de cuidado.

En el Hospital “Carlos J. Finlay” se encuentran ingresados cinco pacientes, todos reportados de cuidado.

En todos los casos los pacientes son atendidos por equipos multidisciplinarios y se mantiene la información a sus familiares. Están garantizados los recursos para la atención médica en cada una de las instituciones, señaló el MINSAP.

Fuente oficial: MINSAP.

Cubana denuncia la muerte de su hermano por falta de recursos para una operación

CUBA.«Mi Cuba bella, la potencia médica. Cuando solo tenía cinco años nunca entendía por qué mi padre tenía problemas con un vecino comunista hasta hace unos años estuve con una venda en mis ojos», confesó este martes Rita María Leyva en Facebook.

«Ayer (lunes) falleció mi hermano que solo tenía 62 años por el simple hecho de tener una fractura de cadera que no se pudo operar porque en este país no existen los materiales para realizar una intervención quirúrgica como debe ser, hasta el protocolo de Salud cambió y no para beneficio de la población».

Imagen Muestra tomada de Google


«Tuvimos dos ingresos. En el primero siempre los análisis salían alterados, casualidad pero fue así. En el segundo tuvimos una entrevista con el jefe de la sala de ortopedia. Entre las cosas que nos dijo una fue que si moría de un trombo sería el único porque ya esa fractura tenía un 85 por ciento de consolidación. En ese momento mi hermano tenía casi dos meses de la fractura».

«Y al hacer 76 días, mi hermano murió de un trombo por culpa de un gobierno que ya no puede hacer nada por la población cubana y sigue ahí. Y no hables ni digas nada porque ya sabes lo que te espera».

«Realmente tengo un libro para contar pero no vale la pena».

Médico Cubano habla sobre la mediocridad de su salario

Tomado del perfil del Dr. Onesio Esteban De León Gutierrez

OMG es la abreviación de «Oh my God» que significa «Dios mío» en Español.

Y hago esta breve explicación, porque esta fue la frase que se escapó de mi boca, ayer en consulta médica, frente a un paciente…

Resulta que viene hasta mí, remitido de su médico de familia, un paciente que casi no podía caminar. Una vez interrogado y examinado, le diagnostico una Lumbociatalgia derecha de cara lateral, al parecer por una posible Hernia Discal Lumbar, la que se debe confirmar con estudios de imágenes con Resonancia Magnética; pero mientras se gestiona fuera de la provincia, obviamente hay que aliviar el terrible dolor del paciente y su impotencia funcional.

Por tal motivo le indico tratamiento rehabilitador, pues ya su médico de familia le había indicado el tratamiento medicamentoso, el cual revisé y estaba correcto.

Cuando termino de indicar el tratamiento de fisioterapia, le doy las recomendaciones para el hogar y me dispongo a confeccionar el certificado médico para su reposo, es aquí donde el paciente me interrumpe y me hace algunas preguntas…

Onesio Esteban De León Gutierrez

Rápidamente me doy cuenta que no estaba contento con el reposo, algo muy inusual en los pacientes que atiendo.

Entonces soy yo el que decide averiguar de forma detallada sobre su oficio:

Resulta que mi paciente es un operador del Molino de Piedra XX Aniversario, perteneciente al municipio de Chambas, y no ve con beneplácito que yo le indique su reposo médico, porque eso significa no cobrar su salario completo a fin de mes, salario que para mi asombro es de 31 mil pesos cubanos (lo escribo de esta forma para que no queden dudas).

Y como les dije al inicio de esta publicación, en el mismo instante de escuchar esa cifra, se escapó de mi boca un: ¡OMG! Y no porque esté en contra de que a este obrero se le pague dicho salario, ni porque esté en contra de que un trabajador bancario, un policía, un trabajador de Etecsa, un artista o un cuentapropista ganen sustanciosos salarios.

Tuve esta frase de asombro y frustración, porque de lo que sí estoy en contra es de los salarios que se nos pagan a los médicos y a todo el personal de Salud Pública, pues para que todas esas personas estén «bien» y puedan «producir», obviamente necesitan de nuestra sabiduría para recuperar, cuando se enferman, la tan anhelada salud.

Y esa sabiduría médica no se adquirire de un día para otro, sino que es el resultado de años y años de mucho estudio, y sobre todo, de mucho sacrificio, sacrificio que dicho sea de paso hoy no vemos recompensado; y aunque curar a un paciente y recibir sus elogios nos da satisfacción, seamos honestos, eso no pone un plato de comida en nuestra mesa ni cubre nuestras necesidades elementales…

Pero mi asombro no quedó ahí… Como les dije, revisé el tratamiento medicamentoso indicado por el médico de familia para ver si estaba correcto, y lo estaba, pero cuando el paciente me dijo que había comprado en la calle un ciclo de Truabín (vitaminas inyectables del complejo B) en 5 mil pesos cubanos, yo volví a decir: ¡OMG! Y esta vez agregué:

¡Ese es prácticamente mi salario de todo un mes!

Los que me conocen saben que no soy de contar mentiras.

Todo lo narrado aquí, lamentablemente, es la triste y frustrante realidad de este médico cubano…

Dios permita más temprano que tarde, se encuentren soluciones, porque tristemente casi todos los días escuchamos que aumenta el número de las «consultas vacías», y no por falta de enfermos, sino por falta del médico, que con dolor se quita su bata blanca, para realizar otro oficio mejor remunerado, pues no ve en su profesión la solución de sus necesidades personales y familiares.