🛑 CUBA| Ayer lunes fue un caos para poder hacerle en el policlínico unos análisis a mi hermano quien está con síntomas de alguna infección viral” contó este martes en la noche el periodista cubano José Luis Tan Estrada en su Teoría del Caos.
“Algunos disminuyeron gracias a Dios otros aparecieron como las taquicardias y hoy decidimos ir hasta el Hospital Pediátrico La Colonia de la ciudad de Camagüey. Cuando llegamos la cola era enorme en el Cuerpo de Guardia y pocos médicos para aliviarla”.
“Ante tanta frialdad por parte de quienes tienen que demostrar amor tuvimos que recurrir a los ‘petates’ un recurso sin técnica periodística sin pelos en la lengua al directo alzando un poco la voz de forma imperativa usamos los que no tenemos ‘padrino’ para poder resolver algo”.
“Mi mamá fue toda una guerrera. Logró que un cardiólogo el único con trato agradable en plena consulta valorara al niño y le mandara hacer varias pruebas en ese instante. Por suerte todo bien. Además de otros chequeos. Gracias a los ‘petates’

“Y es que Cuba se ha convertido en un país de ‘petates’ en el que es necesario reclamarle a las personas para que hagan bien su trabajo y exigirle más empatía”.
Ante la denuncia de José Luis Tan Estrada varios cubanos lamentaron el trato de algunos médicos y personal de la Salud en los hospitales.
“Entre la pésima falta de insumos la desmotivación del personal de Salud que no resuelve nada con su pésima paga y lidiando con enfermos cada día más sin nada para curar o calmar sus dolencias además de la insensibilidad que crece pues la asistenciamédica es una completa inexistencia a veces dan ganas de gritar por tantas desgracias e impotencia. Lo siento mucho por tu hermanito Dios permita esté bien. Y parte el alma. Esto ya no tiene calificativo”.
“Desafortunadamente ya ni el personal de Salud tiene deseos de hacer su trabajo por la carencia de insumos pero la educación la empatía y el amor al prójimo eso no llega. Eso es algo que la humanidad está perdiendo. A veces una dolencia sininsumos se alivia con un buen poco de amor y humanidad tengan en cuenta que somos seres humanos no animales y son niños por Dios. Hemos perdido todo en este país Dios tenga misericordia”.
«Sin embargo en el Noticiero Nacional pusieron un reportaje de un hospital pediátrico que era una maravilla porque se encontraba en ese momento una delegación de extranjeros cuando los de a pie vivimos en carne propia una situación totalmentediferente. Menos mal que petatearon fuerte”.
“Asco de país. Un niño con taquicardia es una cosa sería de urgencia. Pronta recuperación para el pequeño que es lo más importante. Mis respetos para tu bendita madre que no se rinde y sigue peleando por sus hijos. Dios os bendiga” expresó una cubana.
El régimen cubano siempre ha propagado la idea de una Cuba destruida en materia sanitaria y educativa antes de la llegada de Fidel Castro al poder. Sin embargo, según la propia UNESCO, en 1958, Cuba dedicó el 23% de su presupuesto público total a la educación, el porcentaje más alto de América Latina. Su tasa de alfabetización en 1960 era del 79%, en comparación con el 65% y el 60% en México y Brasil, respectivamente. En el campo de salud, las inversiones de Cuba también fueron notables. El número de médicos y enfermeros por cada 1.000 habitantes era de 1,0 y 4,5, respectivamente, el tercer y cuarto puesto más alto en América Latina en esos tiempos. De hecho, Cuba ya había conseguido buenos resultados en materia de salud antes de la Revolución.
La esperanza de vida al nacer en Cuba en 1958 alcanzaba los 64 años, cifra que sólo era superior en la Argentina (65 años) y el Uruguay (68 años) en América Latina. Su tasa de mortalidad infantil en 1958 era de 39 por cada 1.000 nacidos vivos, la más baja de la región y muy inferior a la de la Argentina (60), Costa Rica (87), Chile (118) y México (94). A pesar de esto, el gobierno revolucionario Cubano tiene especial ensañamiento en pintar un panorama sombrío respecto de la salud cubana pre-revolucionaria.
Actualmente Cuba es exhibida por periodistas internacionales como la panacea de la igualdad en el acceso a la salud de calidad. Sin embargo, el Dr. Jaime Suchlicki, del Instituto de Estudios Cubanos y Cubano-estadounidenses de la Universidad de Miami, explica que en la isla no hay un solo sistema, o incluso dos: en realidad hay tres.
El primero es para los extranjeros que van a Cuba específicamente para recibir atención médica. Esto se conoce como «turismo médico». Los turistas pagan en divisas extranjeras, lo que proporciona oxígeno al régimen. Y las instalaciones en las que son tratados son limpias, bien abastecidas y de última generación. Las instalaciones sólo para extranjeros hacen un gran negocio con tratamientos de Botox, liposucción e implantes mamarios. Recordemos también que hay muchas otras instalaciones separadas o segregadas en Cuba. La gente habla de «apartheid turístico», donde, por ejemplo, hay hoteles separados, playas separadas, restaurantes separados, todo separado del común de la población.
El segundo sistema de atención médica es para las élites cubanas: el partido, los militares, los artistas y escritores oficiales. Su sistema, como el de los turistas médicos, es de primera categoría.
Por último, se encuentra el verdadero sistema cubano, el que la gente común debe usar. El testimonio y la documentación sobre el tema son vastos: los hospitales y las clínicas se están desmoronando, las condiciones son tan insalubres que los pacientes pueden estar mejor en casa, sea cual sea el hogar. Si tienen que ir al hospital, deben llevar sus propias sábanas, jabón, toallas, comida, bombillas, incluso papel higiénico. Así mismo, los medicamentos básicos son escasos.





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