🛑 GASTRONOMIA MUNDIAL| En otros tiempos en los que los medios de transporte no tenían la fiabilidad actual, los vendedores de pescado regalaban limones a los clientes.
El motivo era salvar la mala conciencia de que el pescado no estuviera tan fresco y que el limón, como antiséptico, ayudara a mitigar esa situación.
Pasado el tiempo ha quedado la costumbre de ponerlo en el plato acompañando cualquier plato de pescado e incluso en los arroces que llaman paellas.
En mi opinión es una barbaridad ya costumbrista, que lleva a que todo sepa….a limón. Una forma de echar a perder la fragancia y matices del producto.
Hace un tiempo apareció en la prensa una noticia sobre una pareja que habían pedido unas rabas (un corte en tiras de calamares que llaman así en Cantabria). Antes de que se pudiera evitar, la mujer roció el plato con abundante limón ante el estupor de su acompañante, que al día siguiente pidió el divorcio.
Era evidente que la pareja tenía problemas de fondo pero quizás aquello sirvió ya de detonante final.
Reservemos los limones para hacer magníficas limonadas tan de agradecer sobretodo con los calores, también para acompañar cuba libres, gin tonics y demás combinados.
Pero por favor, respetemos los genuinos sabores de pescados, mariscos y productos de la mar.
Parar ya de una vez con esta agresiva limonización de los sabores genuinos!


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