🔴 CUBA|El trovador y compositor cubano Silvio Rodríguez continúa firme en su compromiso con la mal llamada “Revolución cubana”, pero en su habitual tira y encoja llamó a cambiar la mentalidad a los dirigentes del país porque “el pueblo no es bobo”.
Yo, en lo personal, hace años no le creo, pero estas son las palabras íntegras de Silvio Rodríguez en un comentario en su blog Segunda Cita a una opinión de Fidel Vascos González sobre “repensar el socialismo”:
Vascós, recuerdo que la interpretación materialista de la historia afirmaba que los sistemas sociales se producían por el desarrollo económico; es decir, porque cada nueva etapa incorporaba un modo de producción superior al anterior. Así se explicaba el tránsito del esclavismo a la sociedad feudal y de esta al capitalismo.
Luego de una experiencia socialista nacional y de haber visto cómo les fue a muchos otros “socialismos”, lo primero que habría que afirmar –porque es importantísimo hablar claro en estos momentos del mundo y de nuestro país– es que la etapa de transición llamada socialismo hasta ahora no ha inventado un modo de producción superior al capitalista.
Todos los socialismos que han sobrevivido y prosperan tienen economías capitalistas. En lo que se diferencian del capitalismo es a la hora de la distribución de las riquezas, porque esos gobiernos que siguen usando el nombre de socialismo reparten con un sentido más justo que el que genera el sistema capitalista. Son economías capitalistas con una distribución socialista de las riquezas.
Yo creo que uno de los grandes –grandísimos—problemas que tenemos es que se pretende conducir la sociedad como si se estuviera conduciendo una reunión del partido. Sin duda tuvimos momentos en que nuestro pueblo casi en su totalidad se identificaba con la revolución y su gobierno. Pero hay que estar ciego para no darse cuenta de que actualmente no es lo mismo. En estos momentos proyectarse desde la superestructura sin hablar muy clara y sinceramente creo que daría un resultado contrario a lo que es necesario: una franqueza y una claridad inobjetables como la vida misma. Sólo así se empieza a cambiar una realidad: viéndola, tratándola y discutiéndola como es, no como la quisiéramos.
Estamos en la etapa más difícil del llamado período revolucionario, donde ha habido un desgaste de confianza y de fe como nunca antes. Y, lamentablemente, en comunicación no se ha conseguido estar a la altura de lo que una situación histórica como esta requiere. Esto sucede porque las mentalidades siguen funcionando a la antigua. Por eso mismo las fuerzas políticas no pueden ser vanguardia, porque llevamos demasiados años defendiéndonos desesperadamente y desde esa situación precaria es poco menos que imposible proyectarse como vanguardia o revolucionario.
Los cambios que necesitamos son de mentalidad. Hay que perder el miedo. Para ser verdaderamente revolucionario hay que saber anteponer el bienestar colectivo a la seguridad de un grupo o de una condición social. El pueblo no es bobo.
Hay que entender que lo único sagrado es la Nación cubana, su soberanía y un compromiso irreductible con el bienestar del pueblo. Creo que así pensaba Martí. Me parece que ese es el socialismo al que debemos aspirar (aunque, sinceramente, no me importa el nombre que le pongan o cómo lo califiquen).
Disculpa la descarga.
Silvio.
El cineasta Juan Pin Vilar respondió a Silvio Rodríguez:
1- La vanguardia estuvo el 27 de noviembre del 2020 afuera del ministerio de cultura. Muchas vanguardias y muchas vanguardias inventadas se sentaron juntas, cantaron y se comprendieron. La retaguardia acechaba adentro, después se sentó en la mesa y al día siguiente impuso su narrativa manipuladora a través de los medios oficiales.
2- La vanguardia salió el 11 de julio del 2021 y muchas vanguardias inventadas también. Desde los medios oficiales la retaguardia impuso su narrativa retrógrada y en vez de liderar la vanguardia, se concentró en la vanguardia inventada y ahí se quedó, en la victoria pírrica de una sociedad fracturada.
3- La vanguardia no tiene liderazgo. Unos pretenden fabricarla desde agendas que conducen a la entrega de la soberanía y la independencia. Otros la atacan amparados por una burocracia corrupta y manipuladora que controla los medios oficiales.
4- La vanguardia está en los pequeños brotes de sensibilidad popular que son criminalizados.
5- La vanguardia se impondrá, como en cualquier sociedad que conoce su historia, si logra desde las calles preservar su independencia y su soberanía, no sólo de las agendas foráneas que fabrican vanguardias inventadas, también de la narrativa oficial.
6- La vanguardia está ahí, caminando por la calle, haciendo la cola del pollo, sufriendo el transporte, sin medicinas, adolorida, pero cada día más consciente de su protagonismo histórico y de su deber consigo misma y con todos para el bien de todos.»
Juan Pin Vilar
La Habana 30 de junio del 2023
IV Año Pandémico.

















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