🔴CUBA“En horas de la madrugada de este sábado fue avistado el cuerpo sin vida del tripulante de la embarcación Pura María que naufragó en la costas de Artemisa desde el pasado lunes”, informó el periódico Artemisa.
El hallazgo se produjo en la costa de Punta de Gato, Consolación del Sur, cerca de Dayanigua, por pescadores nativos de esa zona.
Luego de días de desesperación e intensas búsquedas encabezadas por amigos y familiares, los más allegados tendrán el aliciente de dar sepultura digna a quien, al decir de sus consanguíneos, “murió en el lugar que más amaba”.
Hasta el momento, los medios oficiales no revelaron el nombre de los tres cubanos que iban en la embarcación. Sin embargo, un familiar de uno de los dos sobrevivientes dio detalles a Martí Noticias.
La persona fallecida era el dueño de la embarcación, residente del pueblo de Artemisa, al igual que los otros dos ocupantes. Este era conocido por el sobrenombre de «Monguito», dijo Midiel Pérez, hijastro de Carlos Castro.
«Como era el mismo dueño de la lancha, ver que perdió todo… la lancha. Empezó a soltar espuma por la boca, mi padrastro lo coge por atrás, los socorre, no ve, hasta que se le muere ahí en los brazos», contó.
Más de 18 horas permaneció en el mar Carlos Castro, tras el naufragio en la noche del 24 de julio, cerca de playa Majana, en la costa sur de la provincia Artemisa.
Los cubanos que naufragaron tuvieron que esperar horas por el rescate. «Desde las 10 de la noche hasta las 4 y 36 de la tarde que la lancha rescatista lo recogió y timbró a mi mamá de uno de los teléfonos de los de la lancha», dijo Pérez.
«Dice que él no aguantaba más ya. Imagínate tú era un tanque de 75 litros plástico, le faltó la tapa, porque en el desespero de la noche, el tanque estaba con petróleo, se le cae la tapa para el agua y era muy incómodo porque como era grande, era más incómodo para él abrazarlo y poniendo una mano en la tapa ahí para que no le entrara agua».
«Sintió hasta algo que le rozó la barriga también, un animal. Dice que él como que se aboya así para descansar porque ya no aguantaba más y de lejos ve la ancha y empieza a gritar cuatro veces, pero casi que no lo ve, él siente que no lo ve, ya cuando lo ve, se le tiran ahí lo buzos».
Según el familiar el barco se hundió en cuestión de segundos. «La lancha venía presentando algún problema con una de las mangueras que va a conectada al motor, que saca el agua de la lancha y como eso tiene doble piso, ellos no ven ni el motor ni nada de eso. Ya cuando ellos se dan cuenta, ya parece que la manguera que saca el agua se fue del motor y no puede sacar el agua. Dice que se hundió en cuestión de segundos. Estaban pescando, ya venían de regreso».
El padrastro de Midiel pudo vivir gracias a uno de los tripulantes, un buzo experimentado. «Y él le dijo: ‘mira, coge este tanque y quédate aquí que yo voy a tratar de ir para orilla. Voy para la orilla y buscar ayuda, porque si nos quedamos los dos aquí, los dos nos vamos a morir aquí’. No me acuerdo en que costa fue pero llegó hasta la costa».
«El buzo que logró llegar a la orilla, luego de nadar aproximadamente unas diez horas antes de que un barco lo auxiliara en el mar, fue quien dio aviso de lo sucedido, refirió a las autoridades que había dejado a su compañero anudado a unos tanques plásticos», dijo Yansel López, integrante de Rescate y Salvamento Cruz Roja Artemisa, al periódico oficialista El Artemiseño.
El padrastro de Midiel, de 51 años, fue trasladado al Hospital General Docente Ciro Redondo García del municipio Artemisa. «Le ponen un poco oxígeno ahí, ya está en la casa, está bien», señaló a Martí Noticias.
Fuentes: Periódico Artemisa y Martí Noticias.


Debe estar conectado para enviar un comentario.