AMLO en picada aunque se siente optimista

🛑 MÉXICO| Afirma el presidente Andres M López Obrador que no le preocupa la oposición porque él y sus candidatos van muy arriba en las encuestas. Pero sus actos, y los de su partido, dicen otra cosa.
Encuestas a modo muestran que es enorme la ventaja de Sheinbaum sobre Xóchitl. De ser así, nada debería preocuparla. Sin embargo, durante la semana se reunió con Rigoberta Menchú, fue nombrada “Nana” por una comunidad purépecha, se disfrazó de indígena y bailó danzas ancestrales. En varias entrevistas que le hicieron tuvo que responder sobre la candidatura emergente de la hidalguense.
El presidente y su candidata no hacen otra cosa que girar en torno a Xóchitl. Hasta Ebrard le pidió que por favor debata con él para levantar su alicaída campaña; Xóchitl por supuesto lo bateó.

Foto: AMLO


El 20 de junio de 2022, hace poco más de un año, escribí en este mismo espacio: “Con cierta ingenuidad se clama que la oposición necesita definir con urgencia un candidato. Supongamos que así fuera. Sabemos que el presidente, Morena y sus huestes no juegan limpio, que la democracia para ellos es sólo la estrategia que adoptaron para hacerse del poder. ¿Cuántas veces escucharíamos al presidente mentar a ese presunto candidato de oposición en sus conferencias? El presidente haría lo que mejor sabe hacer: calumniarlo, inventarle historias, mostrar memes injuriosos, colgarle apodos. Ese es su estilo personal de gobernar, ¿podríamos esperar algo diferente al juego sucio? Si para ganar las elecciones de 2018 no vaciló en hacer un pacto con Peña Nieto (persecución de Anaya a cambio de impunidad), ¿no es de esperarse que a un posible candidato opositor le lance primero al fiscal Gertz Manero y luego a Pablo Gómez de la UIF (que para algo puso ahí a este comisario), y más tarde al SAT? Por si no fuera poco, Epigmenio coordinaría la guerra sucia como él sabe hacerlo, sin miedo al lodo, y los miles de bots adiestrados en estos años se encargarían de intentar aniquilarlo con guerras de odio. Un candidato opositor difícilmente llegaría ileso al 2024.”
Ya el presidente insultó y difamó a Xóchitl en sus mañaneras, ya utilizó ilegalmente datos del SAT, ya lanzó Epigmenio su tradicional guerra sucia contra ella, ya Jesús Ramírez soltó a su jauría de bots, ya la denunciaron ante la fiscalía de Gertz, y no es imposible que Pablo Gómez haya sido quien le proporcionó la información privada sobre sus empresas. Toda la fuerza del Estado en contra de una persona que, según declaran, no les preocupa.
La verdad es que les aterra, les quita el sueño, por vez primera vislumbran que pueden perder el poder.
Ahora dicen que es la más corrupta entre las corruptas, pero en 2018 la invitó López Obrador a formar parte de su gabinete. De haber aceptado, quizá Xóchitl sería ahora la candidata de Morena. Pero ella no aceptó y ahora constituye la peor de las pesadillas del presidente.
Le preguntaron a Xóchitl por el AIFA. Ella contestó que había quedado muy bien y que sería un magnífico aeropuerto regional. Es decir, que resucitaría el proyecto del aeropuerto de Texcoco cuyo diseño, de Norman Forster, tiene la forma de una gran X.
El elefante blanco de Dos Bocas, que ha costado más del doble de lo que se proyectó y que aún no refina una sola gota de combustible, operaría a niveles mínimos porque, sobre todo luego de este año de calores atípicos, se prendieron las alarmas mundiales: entramos ya a la etapa del “hervidero global”, el uso de combustibles fósiles tendrá que disminuir sensiblemente. Xóchitl lo sabe y obrará en consecuencia. Sheinbaum en cambio tendría que seguir atada a las ocurrencias del siglo XX de López Obrador.
El Tren Maya se está construyendo sin haber tenido un estudio previo de impacto ambiental. Un nuevo gobierno estaría obligado a dar cuenta de la corrupción y destrucción que provocó. Esta semana un Tribunal internacional determinó que su construcción constituyó un enorme ecocidio y etnocidio. Tendrá que revisarse toda la obra: su destino es incierto.
Un nuevo gobierno deberá revisar con objetividad los proyectos emblemáticos de López Obrador. ¿Sirven? ¿Cuál fue el costo de la corrupción implicada? En otras áreas, como la de salud, personajes como López-Gatell deben ser puestos tras las rejas.
El Águila Azteca con la que se condecoró al dictador cubano Díaz Canel, por sus altos servicios brindados en favor de la represión contra los disidentes, le será retribuida al expresidente López Obrador con una lujosa casa en la isla, quizá no muy lejana de la que ocupó Salinas de Gortari en su forzado exilio.
Por estas razones se entiende que el menguante gobierno de López Obrador utilice todos los medios legales e ilegales, como hemos visto estas semanas, para intentar frenar la candidatura de Xóchitl Gálvez. Lo que sigue en los próximos meses es fácil de vaticinar: veremos el lamentable espectáculo de un López Obrador desencajado en pleno ejercicio del abuso del poder.