Embarazada cubana con dos niños denuncia que no le dan un subsidio para su vivienda: “Ni el piso sirve”

🔴 CUBA|Una embarazada cubana con dos hijos lleva tiempo pidiendo un subsidio en el municipio Abreus, Cienfuegos, y las autoridades no resuelven su situación, pese a que vive en una vivienda en pésimas condiciones.

La madre, que prefiere el anonimato, entiende las problemáticas que está atravesando el país. «Pero independientemente de eso, me voy a referir en lo personal, en lo que vivo y sufro en carne propia porque tengo dos hijos y un tercero en camino. Este tercero no esperaba que viniera porque llevo poco tiempo con mi pareja y me di cuenta tarde».

«También porque mi situación económica y de vivienda no son favorables ni para un hijo ya que compré esta casita por un valor de 20 000 pesos cubanos. Ya estaba en mal estado, pero me resultaba urgente comprarla porque no contaba con más dinero, y con la esperanza de poderla arreglar después, algo que no se ha podido».

«Yo trabajo con un salario de 2810 pesos cubanos mensual. Actualmente llevo en ella (la casa) cinco años. Esta vivienda contaba con un portal y un viajante trasero, casi todas de madera trazada por el comején fuertemente. Su techo es de tejas, pero la madera que cubre el techo y fija las tejas también el comején las ha molido y ya mi casa no tiene el portal porque se le cayó».

«El bajante tenía una pared de bloque pero como su columna era de madera trazada ya no existen las columnas y obviamente la pared se me cayó y tristemente encima de mi hijo de cinco años», contó la madre.

«Yo presenté mi solicitud de subsidio en Vivienda de mi municipio, subsidio que no procedió porque yo tenía dos niños nada más. Mi propiedad de vivienda no tenía problemas de legalización, todo está en orden. En una ocasión por tanta insistencia mía en la calle, veía a Yordy, el que atiende los casos de Vivienda y da los permisos para la compra de materiales de construcción, también forma parte de la comisión de subsidiados. Ese hombre muy pocas personas lo quieren aquí en mi municipio ya que se dice que es un descarado y que ayuda a los que lo ayudan a él».

«Ese hombre dicen que tiene haciendo una casa en Girón, Matanzas. Bueno, en fin, Yordy vino a mi casa con la directora de Vivienda del municipio y la jefa del consejo municipal de Abreus, y mirando mi situación, solo me dejó claro que él no podía ayudarme, y me dió dos opciones. Una: que yo construyera por esfuerzo propios, algo que con mi salario no se puede hacer y se lo expliqué. Y la otra opción fue que yo pidiera un crédito al banco, algo que no podía tampoco porque por mi salario bajo era muy difícil que alguien con mayor cantidad de salario quisieran ser codeudores. Yo lo había intentado y nunca pude hacer eso».

«Yo todos esos años ni me había casado nunca más. Los días y meses han sido un sacrificio para sobrevivir porque yo no tengo otros sustentos al no ser mi salario del mes, ni tampoco tengo a nadie del extranjero que me mande ayudas económicas ni nada de eso».

«Mi familia vive lejos de mí. Yo soy sola en este municipio, no tengo ningún negocio que respalde un poco mi situación, muchas veces mi niño me dice, con toda la inocencia del mundo, ‘¿por qué tú no compras una casa donde nosotros no nos mojamos? ¿Porque aquí nunca hay nada?’ Y yo sin respuesta alguna».

«Él (niño) ve videos en mi celular de otros lugares mejores y me dice ‘yo quiero estar allí’. Yo le enseño que esto es lo que tenemos y es algo que debemos luchar por tener mejor. A veces se queda callado pero yo por dentro me derrumbo. Porque sé que tengo que enseñarle valores. Pero es difícil ver cuando tengo que despertarlo a medianoche para correr su cama para que él no se moje, y hasta mi cama también».

«En mi baño no puedes sentarte en la tasa cuando está lloviendo porque la chorrera de agua cae en la misma tasa porque ya las tejas están hundidas hacia abajo. Realmente hay que ver esto para declararlo en peligro de derrumbe».

«Las veces que he ido al Partido municipal nunca me han permitido hablar con la primera secretaria, toman notas en un papel de mi caso y todo se queda así mismo. Te digo más. Yo fui miembro del Partido aquí y realmente cuando vi que yo estaba ayudando a los que a mí no me ayudaban y yo les importaba un pito, pues decidí retirarme y el día en que me preguntaron por qué yo me quería ir de las filas, yo dije que tenía demasiados problema con mi vivienda y otros problemas que tenía que resolver sola porque nadie me quería ayudar».



«Y ellos dijeron que no tenían nada que ver con eso. Yo dije pues razones tengo suficiente para irme de aquí. Y amo a mi país, lo que no amo es la forma en que se dirige, es injusto. Mucha burocracia. Se pierde mucho tiempo hablando y haciendo poco. Mi vivienda es la que me preocupa. Existen muchos lugares cerrados en muy buen estado y no se lo dan a nadie».

«Tengo al barrio de mira huecos. En serio tendrás que ver esto. Para creer. No estoy exagerando en nada. Te juro por mis hijos que te digo esto en serio», señaló la madre con imágenes de su vivienda por fuera.

Según cuenta, en la casa por dentro las rendijas anchísimas se ve todo para afuera. «Desde el baño, horrible se puede ver para afuera todo. El techo del baño está que no aguanta una primavera más. Bueno, las casa en general está bastante mala y deteriorada».

«Yo sé que existen personas peores en las calles. Pero aquí dejan que los problemas se vayan acomulando porque están resolviendo primero los suyos. Ahora anda un proyecto de barrios vulnerables pero eligieron otro barrio. Yo no estoy dentro. Yo nunca les pedí a ellos una casa nueva, solo les he dicho que me ayudarán con lo que me faltaba para que no se me empeorara la situación, como está ahora mismo. Ni el piso sirve. Las arañas y alacranes son común en mi casa», señaló la madre cubana.

©️ Denuncia enviada a Alberto Arego.