Ley de Comunicación revoluciona en más denuncia en las redes.

🛑 ANÁLISIS|Hace solo unos días se aprobó la llamada Ley de Comunicación, y tras el anuncio en las redes hemos visto un aumento de denuncia abierta, desafiante, es más sin miedo desde dentro de la isla a decir las cosas con nombre y apellidos.

Ley de la comunicación social en Cuba; estéril empeño de la minoría gobernante para frenar el incremento de la conciencia ciudadana sobre la urgente necesidad de publicar las verdades; únicas, que están uniendo a nuestro pueblo para desplazar del poder todo vestigio de mentalidad y prácticas comunistas.

Ya saben que el Decreto-Ley 370 del 2019, ni los cortes de internet, les resuelven, ni multas, ni amenazas ni cárcel; y están sorprendidos y aterrados por toda la información veraz que se está publicando por medios alternativos que desmiente “el avance de la noble y justa causa de la Revolución”, por lo que, con nuevas argucias pretenden revivir la incomunicación política-económica y social a la que estuvimos sometidos desde 1959.

En esa idea se empeñan con la táctica del miedo, del terror. Vano intento, pues se suman cada día más cubanos a denunciar lo que sufrimos, y lo hacen pública o calladamente por diferentes vías exponiendo la información sobre el mar de violaciones y anarquía que, producto de la mentalidad comunista, nos amargan la vida, y le está llegando al pueblo con inmediatez, gracias a las redes sociales y agencias independientes que se dedican a informarnos, páguenlas quien las pague, pues parafraseando a hipocrates cuando dijo: “la medicina, mientras cure, no importa de qué métodos se valió” podemos decir que la verdad, venga de donde venga, no importa la vía que utilizó.

Ta’ bueno ya de “las campañas del enemigo y los pagos de la CIA”, ni más falacias cansonas con que otrora nos asustaron y condicionaron nuestras conductas a su favor. El PCC paga, con el dinero que nos quita mediante impuestos, tasas, tributos y el robo de los salarios de muchos trabajadores, todas las mentiras que se dicen en Cubadebate, el NTV, Mesa Redonda, Con Filo y todas las organizaciones políticas, de desinformación y de control para que nos sigan engañando. Esa es la verdad. Dolorosa paradoja.

Dentro del Comité Central del PCC, de las diferentes instancias ministeriales y de gobierno, entidades, empresas, organismos, FAR, MININT, Contrainteligencia, etc., así como población en general, se suman los que filtran las informaciones sobre las aberraciones que padecemos, porque ellos y sus familias son parte también de los que la sufren, y eso los ha despertado para siempre. Y ninguna ley impedirá se sigan incorporando muchos para dar a conocer todo lo que se empeñan en ocultar, y lo harán directamente o a través de los tantos influencer y medios informativos alternativos que existen fuera y dentro de la isla.

Ni los filósofos y sus varías teorías, ni los estudiosos, ensayistas, historiadores o defensores a ultranza de la fracasada ideología comunista; que lo hacen viviendo a sus anchas en el capitalismo o desde los placeres del poder en nuestro país, podrán convencer a millones de cubanos que sobremorir bajo este absurdo sistema político es lo más beneficioso para nosotros. 65 años son más que suficientes para demostrarlo. No hacen falta más fallidos y traumáticos experimentos.

Llegará el momento en el que la Real Academia de la Lengua Española pueda rectificar el concepto de la palabra comunismo: economía que nunca avanza, engaños sistemáticos que muestran irreales logros, populismo inservible, promesas nunca cumplidas, inmovilismo, hambre permanente y miseria, represión de las ideas contrarias, brigadas de respuesta rápida, actos de repudio, políticas absurdas que dividen por siempre a millones de familias, terror impuesto solapadamente para seguir aferrados al poder, represión de libertades fundamentales y elevada corrupción de los dirigentes vestidos de defensores del pueblo, entre otras aberraciones.

Intentan con la nueva ley retrotraernos a la época donde, a falta de acceso a otras fuentes de información, los cubanos fuimos sistemáticamente engañados, adormecidos, cegados por largos e interminables discursos de aquel, y aquellos, que nos prometieron un mañana que nada tiene que ver con el ayer ni el presente que ellos disfrutan y nosotros sufrimos; ni con el futuro que ya sabemos tendremos si no los cambiamos.

Una época donde todos los valientes que por diferentes vías nos alertaron tempranamente del mal camino que llevábamos fueron convertidos, por mandato e influencias de Fidel Castro, en falsos traidores, para que no les prestáramos atención a las verdades que exponían, mientras que a los verdaderos traidores los adorábamos, y todavía muchos aún lo hacen, prestándole atención a las mentiras que nos repiten incansablemente. Esa incomunicación social fue lo que les permitió mantenerse tanto tiempo avasallándonos.

Pero se les acabó el tiempo, pues seguirán sumándose más cubanos a esta tarea impostergable en pos de la patria y la vida. Ya verán.

Fragmentos contradictorios de la Ley de Comunicación Social