El barco CUBA se hunde pero el capitán y tripulación de rango están aferrándose a su comodidad.

Por el mar Caribe navega un barco, es viejo y va muy lento, sus maquinarias gastadas y destruidas por la mala administración del capitán, ya apenas pueden vencer las olas, por sus paredes oxidadas y herrumbrosas, comienza a entrar el agua, sus marineros días tras días se mantienen en sus labores cotidianas de sobrevivencia, la mala e insuficiente alimentación y la insalubridad por la escasez hacen que enfermen y los medicamentos alcanzan solo para algunos pocos, los más allegados al capitán; preocupados en los camarotes más altos se reúne el capitán con sus oficiales, a ellos no les falta nada, tienen buena alimentación y camarotes de lujo, aunque están preocupados, saben que eventualmente también el agua los puede cubrir, pero el miedo a cambiar algo que los lleve a convertirse en simples marinero es mayor, para ellos ha funcionado todo como está, así que la orden es continuar. Mientras ya en los camarotes más bajos el agua casi da por los hombros y los marineros comienzan a desesperarse, murmuran entre ellos, los más valiente se rebelan, pero rápidamente son apresados y golpeados en celdas de castigo, no se puede permitir un motín; algunos marineros en su desesperación se lanzan por la borda tratando de llegar a un puerto seguro, algunos lo logran, muchos mueren en el intento. El viejo barco se hunde, ya apenas en su desteñida estructura se puede divisar el nombre, en gastadas letras se distingue, CUBA…

Foto: ilustrativa