🛑 MÉXICO: La circulación de migrantes nacionales y extranjeros por territorio mexicano se ha transformado desde que los grupos del crimen organizado se apropiaron del negocio, en el que han encontrado una mina de oro.

Los cruces de migrantes indocumentados hacia Estados Unidos, principalmente de mexicanos y centroamericanos, asistidos por polleros, eran algo común desde hace décadas en la frontera norte del país, hace unos 10 años los cárteles que operan en el noreste de México “ampliaron su portafolio criminal para dedicarse al tráfico de personas”.
Los Zetas, el Cártel del Golfo, el Cártel del Noreste, etc., desplazaron a las bandas de polleros para absorber ellos mismos el lucrativo negocio de cobrar peaje a los migrantes por llevarlos a ciudades de Estados Unidos.
Los cárteles descubrieron que los migrantes son una mina de oro y aprovecharon las “rutas de cruce seguro” que manejan para traslado de droga de uno y otro lado de la frontera, así como los contactos y sobornos que tienen con autoridades, tanto en territorio de México como de Estados Unidos.
Los grupos criminales han ampliado sus redes y controlan el traslado de migrantes desde el sur de México hasta ciudades de la frontera norte.
En ciertos puntos de San Luis Potosí, Zacatecas, Nuevo León y Tamaulipas los cárteles de la droga auto-secuestran a los migrantes que ellos mismos conducen o a las caravanas que saben que se dirigen hacia Estados Unidos. Los amenazan a ellos o a sus familias y los obligan a pagar un rescate por permitirles seguir con su camino.
Hay casos en que los cárteles realizan un reclutamiento forzado de migrantes para tenerlos como mano de obra esclava en las tareas de producción y tráfico de drogas. Por ejemplo este fue el móvil de la masacre de San Fernando, Tamaulipas, ocurrida en 2010.

Estas redes de tráfico de personas operan en México, y evidentemente muchas autoridades están involucradas. Alcaldes, directores de policía, comandantes de policías estatales, reciben sobornos a cambio de su colaboración para que los cárteles puedan actuar con libertad.
Los casos de secuestro de migrantes continúan mientras las autoridades estatales y federales se limitan a rescatar a los retenidos, pero no se combaten y desmantelan las estructuras de tráfico de personas, porque engorda el bolsillo de muchos.
Hace solo unos días un total de 49 migrantes, entre ellos un cubano, fueron rescatados de un secuestro en el estado mexicano de Nuevo León.
La situación de secuestros y amenazas en la frontera son tan comunes que prácticamente ya lo ven como algo normal las autoridades.

Debe estar conectado para enviar un comentario.